Gran preocupación ha causado la presencia y propagación descontrolada de los llamados caracoles africanos en varios sectores de la ciudad de Neiva.
La Cam, máxima autoridad ambiental del Huila, indicó que han acudido a los lugares dónde los ciudadanos han hecho las denuncias y efectivamente han comprobado que se trata de la especie de caracol africano, de nombre científico ‘Achatina fúlica’.
Habitantes de diferentes barrios de la capital huilense han denunciado la aparición de esta especie en sus áreas comunes, asegurando sentirse preocupados ante el peligro que representa este caracol.
El caracol africano ha aparecido en los barrios La Orquídea, San Vicente de Paúl, Caracolí, Ventilador y José Eustasio Rivera. Así mismo, se han presentado reportes en condominios como Alta Vista y en otros conjuntos cerrados del oriente de la ciudad.
De igual forma, según la Cam, esta especie de caracoles también han surgido en algunos planteles educativos de la ciudad como el colegio Colombo Inglés y el Ceinar, poniendo en riesgos la salud de los menores.
Yinet Duque habitante del barrio San Vicente de Paúl, asegura que los caracoles africanos empezaron a salir cerca a su casa a principios del mes de enero. “Supe que eran africanos porque los había visto en los noticieros. A los niños les decimos que no los toquen porque dicen que son venenosos pues ellos permanecen jugando con esos animales. Hace poco los vi que estaban pegados en la pared. Me preocupa que salgan por las alcantarillas pues en el momento menos pensado estén dentro de las casas”, relató.
La propagación
Para Edna Fernanda Jiménez Salazar, médica veterinaria de la Cam, esta especie que fue introducida al país en 1960, se ha propagado descontroladamente por los departamentos de Caquetá, Putumayo, Santander, Norte de Santander, Cauca, Valle del Cauca y ahora en el Huila.
De acuerdo con Jiménez Salazar, en el departamento se empezaron a notificar reportes de la presencia de este molusco desde mediados del año 2008 y 2009, principalmente en los municipios, Pitalito, Garzón, La Plata y Neiva.
En la capital del Huila, según la médica veterinaria, desde finales del 2011 y principios del 2012, se han presentado el mayor número de reportes por la aparición de esta especie invasora.
“Prácticamente los reportes son por todo Neiva por lo que son especies que se reproducen con facilidad, además son muy difícil de exterminar, es decir que una vez se instala, es complicada su erradicación”, explicó Jiménez.
Los caracoles africanos se caracterizan y se diferencian de la especie silvestre porque su caparazón es de color negro y presenta unos bisos o franjas de coloración que va desde color oscuro a café.
El peligro
Según la explicación de la médica veterinaria de la Cam, el caracol africano al hacer contacto con el ser humano transmite Nemátodos, un parasito que incluso puede contagiar hasta animales, el cual ingresa al organismo de la persona por el torrente sanguíneo y afecta al sistema nervioso central y produce problemas de tipo respiratorio.
Incluso el Ministerio Ambiente establece que la presencia del Caracol Gigante Africano es una de las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo, reconocida a nivel mundial como plaga que afecta la biodiversidad, la salud pública y la productividad agrícola de un país.
¿Cómo llegaron los caracoles africanos a Neiva?
Para la Cam son diversas las maneras cómo los caracoles africanos lograron entrar a Neiva, tal y como ocurrió en otras regiones del país que han provocado su proliferación. Una de las formas pudo haber sido que los animales, por sus mismos medios, empezaron abrirse campos y fronteras hasta colonizar territorios.
Así mismo, otra de las maneras que pudieron llevar a su reproducción en la capital huilense, fue por el mismo desconocimiento de la gente que traslada los caracoles de una zona para otra, sin saber que son africanos y luego los sueltan sin precaución, generando su propagación.
Otras de las hipótesis que manejan las autoridades ambientales frente al caso, radica en que hace algunos meses cuándo se puso de moda que la baba del caracol ‘sanaba’ enfermedades de tipo circulatorio, se empezó a cultivar y a comercializar caracoles por toda la región, desconociéndose en muchos casos que se trataba de la especie africana.
Las recomendaciones
Las recomendaciones que la médica veterinaria hace en caso que las personas se encuentren con esta clase de molusco, es que se abstengan de manipular o coger con la mano, y si lo hacen, se sugiere que lo realicen utilizando guantes para evitar que se tanga un contacto con la piel.
De la misma forma, se aconseja a la gente que cuando vea esta clase de caracol, se ponga en contacto con la autoridad ambiental, en este caso la Cam o la Policía Ambiental.
“Cuando la gente nos notifica un caso, nosotros hacemos una visita, recorremos el lugar, se hace la recolección manual de los caracoles y por último se realiza la disposición final de los animales. Esos animales son llevados a la Corporación y se hace el sacrificio que puede ser aplicando un muloscosida o se depositan en un tanque y se les echa sal, para luego incinerarlos”, expuso Edna Fernanda Jiménez Salazar.
Para la médica veterinaria, los caracoles se deben sacrificar porque son una especie invasora, que están desplazando a los caracoles silvestres de la zona.
“La humedad los favorece y con la pasada temporada de lluvias los caracoles se propagaron en gran parte de la ciudad. La recomendación que le hacemos a la comunidad es que limpien los lotes baldíos para hacer la fumigación con los muloscosidas, el problema también es que los caracoles también ponen huevos y se entierran, lo que dificulta su erradicación”, añadió la profesional.
La ley del Ministerio de Ambiente
Debido a que la propagación de este molusco que se convirtió en un problema de salud pública en el país, el Ministerio de Medio Ambiente a través de la resolución número 0848 del 23 de mayo del 2008, declaró a las especies invasoras en Colombia, en la que queda incluido el caracol africano.
Posteriormente el Ministerio expidió la resolución 654 del 2011 en la que se adoptan las medidas que deben seguir las autoridades ambientales para la prevención, control y manejo del caracol africano, obligando así a las corporaciones autónomas regionales atender todo lo concerniente a la erradicación de esta especie invasora en el país.