Los hechos se registraron ayer sobre las 7:30 de la mañana, cuando Jairo Cortés iniciaba sus labores como obrero en una construcción ubicada en la vía Surabastos de la ciudad de Neiva.
La obra donde ocurrió el inesperado episodio tiene como fin la construcción de unas bodegas, y es ejecutada por la empresa Prohuila.
Como todos los días, Jairo Cortés salió de su vivienda ubicada en el corregimiento del Caguán a las 6:15 de la mañana, “siempre salía a la misma hora porque entraba a las siete y decía que el jefe le exigía puntualidad sino lo echaban”. Expresó la esposa del fallecido.
Una vez en su sitio de trabajo, el hombre se dispuso a iniciar su jornada, según algunos obreros y compañeros de trabajo del fallecido, “él estaba caminado por la obra cuando pasó cerca a un poste de la luz, se arrimó y de una lo cogió la corriente”.
Debido a la fuerte carga eléctrica recibida, Jairo Cortés fue lanzado unos metros delante de donde se encontraba, “cuando vimos salió volando como dos metros, de la misma fuerza”. Indicó un obrero.
Jairo Cortés quedó tendido en el suelo y minutos después fue trasladado al Hospital Universitario de Neiva, “no sabíamos que hacer, llamamos a la ambulancia pero no llegaba, parecía muerto, nos tocó traerlo en un taxi”. Manifestó el compañero de labores.
Mientras el obrero era transportado en el taxi por los compañeros de trabajo, sus signos vitales disminuían, “yo casi no sé de eso, pero cuando veníamos en el carro estaba como muerto, morado”.
El obrero ingresó al centro asistencial y minutos después falleció a causa de la descarga eléctrica recibida.
Al cierre de esta edición familiares y amigos de Jairo Cortés esperaban la entrega del cuerpo para darle cristiana sepultura.
Las exequias del obrero se realizarán hoy en horas de la tarde en el corregimiento del Caguán, de donde era oriundo.
Cultivaba arroz
Antes de laborar como obrero, Jairo Cortés se desempeñaba como agricultor de un cultivo de arroz, “él siempre trabajó cultivando arroz, pero eso acabó y le tocó ponerse a trabajar en la construcción”. Expresó la esposa del fallecido.
Jairo Cortés era la cabeza de la familia, compuesta por sus cuatro hijos y esposa, “tenemos cuatro hijos, pero dos ya son mayores, solo me quedan los dos menores de 14 y 10 años, él era el que respondía por todo”.
Hasta el Hospital Universitario llegaron decenas de familiares que aún no daban crédito a lo sucedido, “no nos explicamos cómo pudo suceder algo así, es muy difícil de entender”.