Tal y como se había previsto desde la semana pasada, este miércoles 1 de diciembre se llevó a cabo una nueva movilización en contra del megaproyecto hidroeléctrico El Quimbo.
La manifestación que inició sobre las 11 en Neiva y que fue simultanea en el poblado de Río Negro, Gigante, se concentró inicialmente a los alrededores de la Universidad Surcolombiana, lugar en donde los universitarios marchantes fueron poco a poco desplazándose al centro de la ciudad.
“Hoy estamos apoyando a las municipios que se encuentran en el área de influencia del Quimbo y se verán mayormente afectados por su construcción. Decidimos hacer este ‘plantón’ para masificar, expresar y crear conciencia en los neivanos sobre los perjuicios de la hidroeléctrica y cómo esta va en contravía de la defensa de la tierra, la seguridad alimentaria y un desarrollo humano social en general”, expresó Wilson Javier Vargas Leiva, universitario.
Así mismo el estudiante de Derecho explicó que dentro de las razones que impulsaron la movilización y que poco a poco fue respalda por campesinos de distintos municipios del Huila, estuvo la nulidad de la resolución 1814 y el respeto al fallo Tribunal Administrativo de Cundinamarca que improbó la conciliación extrajudicial, el incumplimiento de las obligaciones legales por parte de Endesa y el Ministerio del Ambiente y los daños ambientales, económicos y psicosociales causados a los pobladores en el área de influencia.
“Consideramos enfáticamente que el Quimbo ni se inunda, ni se expropia, ni se vende, sino que debe construirse en una reserva campesina agroindustrial que beneficie a todos. Sumado a ello esta manifestación es una forma de respaldar a los Concejales del municipio del Agrado en la interposición de una acción de cumplimiento en defensa de su territorio”, agregó.
Marcha simultanea
Minutos antes que iniciara la protesta en Neiva, cientos de campesinos de los municipios del Agrado, Altamira, La Jagua, Garzón, Gigante, Tesalia y Paicol, también realizaron una concentración en el poblado de Rio Loro, Gigante.
Según Miller Amín Dussán, integrante de Plataforma Sur y coordinador de la marcha, “Hay un gran temor en cuanto a la transparencia e idoneidad con el real impacto del megaproyecto”, razón por la cual los huilenses aun están a tiempo por evitarlo.
“Los beneficios directos que les brindan a los pueblos esta hidroeléctrica se reducen típicamente a cifras monetarias para la cuantificación económica pero no se registran en términos humanos. Las políticas deben formularse de formar tal que contribuyan a reducir la vulnerabilidad de la comunidad y el Gobierno debería considerar otras opciones para el suministro de agua y energía”, afirmó.
Por su parte, uno de los campesinos marchantes en Neiva y que junto a 149 campesinos más que se concentraban desde el día lunes en las instalaciones del Inder Neiva, respaldó lo dicho por Dussán indicando que “Pese a los compromisos que ha asegurado la empresa Endesa por no impactar el medio ambiente, la remoción de tierras para construir el proyecto, significa una amenaza ambiental que afectará en un futuro no muy lejano”.