Jose Alaín Claros Vargas, el motociclista que perdió la vida en el trágico accidente registrado el miércoles en la noche en la vía que de Neiva conduce a Rivera, fue trasladado allí para darle cristiana sepultura.
El percance vial que hoy enluta a una familia huilense, tiene conmocionada a la ciudadanía en general, pues no es el primer incidente que se registra en esta vía.
Claros Vargas de 33 años de edad, se desempeñaba como vigilante de la empresa privada ‘La Magdalena’, y actualmente prestaba sus servicios a la compañía petrolera Weatherford Colombia Ltda, en la sede del barrio Alberto Galindo.
Como lo hacía todos los días, José Aláin se desplazaba hacia su vivienda ubicada en el municipio de Rivera, a bordo de su motocicleta Suzuki GS125. Según Amparo Vargas, madre del fallecido, “mi hijo venía de trabajar, siempre era muy precavido con la moto, no sé qué le pasó”.
De acuerdo con algunos transeúntes que presenciaron el choque, al parecer el conductor del furgón perdió el control del vehículo invadiendo el carril contrario, lo que hizo que colisionara de frente contra el colectivo de Coomotor.
La motocicleta, que se movilizaba detrás del vehículo de servicio público quedó debajo del furgón, el fuerte impacto recibido produjo el deceso casi inmediato de Jose Alaín.
Mientras los heridos fueron trasladados a la Clínica de Fracturas y Ortopedia, funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) hicieron presencia en el lugar de los hechos para realizar la inspección judicial al cadáver.
Debido al múltiple choque, la vía que de la ciudad de Neiva conduce al municipio de Rivera, permaneció funcionando a meda marcha por un lapso de dos horas.
Al cierre de esta edición, cientos de amigos y familiares velaban el cuerpo de Jose Alaín Claros Vargas que fue trasladado hasta su vivienda, ubicada en el centro del municipio de Rivera.
“Tenía un presentimiento”
Sandra Fernanda Gutiérrez, esposa del fallecido y quien labora como enfermera en el Hospital del municipio de Rivera, aún no sale del asombro que le ha causado la muerte de su ser amado y padre de sus dos hijos.
“Esa noche venía en la ambulancia de hacer una remisión en el Hospital Universitario de Neiva, cuando vi el trancón y el accidente de una vez me bajé del carro y le pregunté a la Policía que si había alguien muerto, me dijeron que no”. Manifestó la acongojada mujer.
Sin embargo, Sandra Fernanda continuó su camino preocupada y pensativa, “cuando llegué al hospital de Rivera me informaron que si había una persona muerta, enseguida me entró un presentimiento feísimo, comencé a llamar a José y se iba a buzón”.
Ante su intranquilidad, Sandra regresó al lugar de los hechos con la esperanza de que su presentimiento no fuera cierto, “regresé al lugar del accidente y no me dejaron verlo, cuando me volví a ir al hospital me manifestaron que era él, mi marido estaba muerto”.
Desde muy joven José Aladín Claros Vargas se dedicó al trabajo, según manifestó su progenitora, “se metió a trabajar y se salió de la casa a los 19 años, se fue a vivir con la esposa y tuvieron una niña y un niño de 14 y 12 años, era muy organizado y ya tenía todas sus cosas”.
Heridos se recuperan satisfactoriamente
Por su parte, los heridos del accidente que fueron trasladados a la Clínica de Fracturas y Ortopedia, se recuperan satisfactoriamente.
Las docentes de la Institución Educativa Juan XXII del municipio de Algeciras, quienes habían viajado a Neiva para cobrar su sueldo y hacer diligencias personales, se encuentran fuera de peligro, aunque deben seguir bajo cuidados médicos.
Una de ellas es Martha Cecilia Suaza Montealegre de 49 años de edad, quien presentó herida en la cabeza y fractura en el tabique.
Según su hijo Leandro Escobar, “le cogieron puntos en la cabeza y le operaron el tabique, ya está mucho mejor y la pasaron a habitación”.
De otra parte Luz Dary Medina, ingresó con una fractura en la rótula, por lo que fue pasada a cirugía y posteriormente subida a piso. Asimismo Yolima Blandón, que viajaba con su hija Salomé Losada quien salió ilesa, presenta trauma craneoencefálico leva y fractura en pierna, luego de las intervenciones quirúrgicas se encuentra estable.
La docente Fanery Caviedes presentó una fractura de platillo tibiales, por lo que ayer en la mañana fue operada y también dejada en observación médica.
Finalmente, Mauricio Torres Salazar, un labriego de 35 años que viajaba en el vehículo de servicio público, presentó politraumatismos y ya fue dado de alta.