Culpable se declaró el joven neivano Deiby Javier Sánchez González, por el homicidio de Juan Carlos Beltrán Medina, en hechos que tuvieron ocurrencia el pasado 11 de abril de 2007 sobre las nueve de la noche en el barrio Las Américas, suroriente de la capital huilense, momentos en que el joven víctima dialogaba en el andén de su casa con sus padres.
“El procesado se allanó a los cargos y acepta que la Fiscalía cuenta con los suficientes elementos de conocimiento evidencia física e información legalmente obtenida, para inferir más allá de toda duda razonable que fue él quien cometió el crimen”, indicó el Fiscal durante la diligencia.
Ante la aceptación libre, consciente y voluntaria que hiso el procesado de los delitos de homicidio agravado y porte ilegal de armas, tras suscribir un preacuerdo con la Fiscalía Segunda Seccional, el Juez Tercero Penal del Circuito con Funciones de Conocimiento de Neiva-despacho que declaró legal el preacuerdo- impuso la condena de 17 años y seis meses de prisión.
Deiby Javier Sánchez González fue sentenciado a 35 años (420 meses) de prisión, sin embargo ante el allanamiento se hizo acreedor a una rebaja del 50 por ciento de la pena a imponer, por lo que finalmente deberá purgar 210 meses (17 años y seis meses) de condena, como autor material del crimen.
Los señalamientos
Según indicó el delegado del ente acusador los padres de la víctima, quienes se encontraban con él en el momento en que ocurrieron los hechos, señalaron de manera ‘clara y contundente’ al procesado como la persona que llegó hasta su casa y tras preguntar por su hijo, procedió a dispararle en varias oportunidades, causándole graves heridas que produjeron su deceso en el lugar de los hechos.
“Se practicó reconocimiento fotográfico al acusado -quien está detenido por cuenta otro proceso- por parte de los padres de la víctima, y durante el reconocimiento en fila de personas lo señalaron como el autor de los disparos que le cegaron la vida a su hijo Juan Carlos Beltrán Medina”, manifestó el Fiscal.
Los hechos
El 11 de abril de 2007, aproximadamente a las 8:50 de la noche, Juan Carlos Beltrán Medina se encontraba con sus padres dialogando en el antejardín de su residencia ubicada en la Calle 2E No.25-18, del barrio Las Américas de Neiva. En esos momentos se le acercó un joven y preguntó por Juan Carlos Beltrán.
La madre del occiso le respondió diciéndole que quién lo necesitaba, y el procesado le respondió que iba de parte de una muchacha, por lo que Juan Carlos se levantó de inmediato indicando que era él la persona que buscaba.
El procesado, tras someter a engaños al joven –diciéndole que le iba a entregar una razón- ,aprovechó para sacar un arma de fuego y propinarle varios impactos de bala que cegaron la vida de Juan Carlos Beltrán Medina de manera instantánea, emprendiendo el agresor la huida.