
*Editorial La pregunta resulta luego de los últimos acontecimientos sucedidos en algunos municipios del Huila.
Desde luego la respuesta de las autoridades es la misma siempre: “no”. Sin embargo los hechos distan de la realidad que nos plantean. El más reciente caso ocurrió el pasado 29 de enero en Campoalegre. En un sector rural de este municipio, dos campesinos que iban a visitar una finca, fueron asesinados por desconocidos cuando se movilizaban por una vía interveredal en sus motocicletas. El crimen, sería uno más de los que ocurren en nuestro país, si junto a uno de los cuerpos no hubiesen dejado un mensaje alusivo a la limpieza social que justificaba el hecho: “por ladrones” y cuyos asesinos se identificaron como Águilas Negras.
Podría pensarse que fue un hecho aislado pero una semana atrás otro hecho similar ocurrió. Hace meses circuló un panfleto en Rivera, que advertía a ladrones, consumidores de drogas y hasta chismosos, de no estar en la calle a ciertas horas porque serían asesinados. La advertencia se hizo efectiva el pasado 23 de enero cuando dos hombres en una motocicleta abrieron fuego contra un grupo de consumidores de droga que se encontraban en un barrio de dicha localidad. El saldo final fue igual al de Campoalegre: dos muertos.
Es decir, que por hechos similares ocurrieron 4 muertes en menos de una semana en el departamento. A ello hay que sumarle otros hechos como los ocurridos en Isnos, sur del Huila donde tres personas fueron asesinadas y abandonadas en un paraje rural sin explicación alguna.
Como tampoco existe explicación sobre los numerosos casos de asesinatos a indigentes y habitantes de la calle en Neiva en los últimos tres meses. Muertes que no tienen dolientes, pues el 80% de estas personas son oriundas de otras ciudades, pero que dejen entrever un plan macabro detrás.
Todo daría para pensar que podría tratarse de la llegada de un grupo de extrema derecha que bajo la consigna de una supuesta limpieza social, asesinando a estas personas, buscan ganarse un espacio entre algunos sectores. Lo extraño es que hasta ahora, para las autoridades, solo se trata de homicidios aislados que parecieran no tener ninguna relación.
Hechos aislados como la captura de alias ‘Karina’ jefe de sicarios de la banda criminal Los Rastrojos que fue capturada el pasado 1 de diciembre en Pitalito y quien es señalada de los crímenes de varias personas en esa localidad del sur del Huila.
Y por si fuera poco el pasado 3 de diciembre, una fiscal de Neiva de Derechos Humanos, fue capturada por presuntos vínculos con paramilitares. La mujer terminó siendo incuso el enlace para que estas agrupaciones militares infiltraran al Fiscal General de la Nación, aunque este hecho quizás, también podría ser calificado como aislado.
Lo cierto es que en los últimos tres meses, muchas situaciones ‘asiladas’ hacen creer que el paramilitarismo, de a poco está ingresando al Huila. Las autoridades deberían no descartar esa hipótesis y empezar una investigación al respecto.
¿Por qué habrían llegado los paramilitares al departamento?, si es que existen, claro. La respuesta bien podría ser, la poca presencia de guerrilla que hay. Recuerden que el propio comandante de la Novena Brigada del Ejército, aseguró que solo hay 70 guerrilleros en el Huila.